Me parece de obligado cumplimiento, homenajear de alguna manera en este blog a una cuadrilla de mujeres, que no solo han alzado la voz en Sevilla, para reclamar realizar la estación de penitencia en el lugar que han deseado, sino que han silenciado el sentir de cada una, calzando zapatillas, faja en mano y ropa costalera, mostrando el valor y la entereza necesaria para meterse bajo las trabajaderas de Santa Teresa, en el cortejo del Santo Ángel. El pasado año fueron más de treinta sevillanas, con alguna que otra andaluza (granadina, cordobesa o almeriense) queriendo sumarse al que sería para todas, el acontecimiento que abriera las puertas a la mujer costalera en la capital hispalense.
En estas fechas, se cumple un año desde que sucediera el primer ensayo de la primera cuadrilla de mujeres, un ensayo inusual, al menos lo que yo pude vivir, se respiraba temor, pero eran muchas más las ganas y la ilusión, el ímpetu por aprender. Las lágrimas brotaban en gran número de las futuras costaleras, conscientes quizás del privilegio de portar a la Santa y de vivir la experiencia, que ningún "costalero" puede explicar y por la cual muchos de los cofrades nos dejamos gustosamente seducir.Ha sido un camino difícil, lleno de obstáculos, y críticas, desbordado de sandeces en muchos casos. Pero la mujer costalera a sabido salir a flote, a querido querer y creer y hoy... es parte activa de la costalería Sevillana.
La gente más relajada este año, pudo concretamente el 19 de Junio realizar el primer ensayo de un nuevo año, por la calle Rioja y alrededores, sin más objetivo que el de ensayar la mejora técnica del costal y el andar costalero, para ofrecer a los cofrades el resultado sin más, del trabajo bien hecho y con el propósito de realizar estación de penitencia bajo el paso de Santa Teresa, imagen espectacular, donde las haya, del escultor imaginero, Romero Zafra.Y lo prometido, es deuda, gracia a ti también Tiri, por pelear por lo que quieres, igual que yo, por discutir y defender lo que te gusta o no, igual que yo, por todo... gracias por opinar de distinta forma a la mía queriendo lo mismo... en la diversidad está el gusto y por supuesto la mujer sabe respetar y respeto por tanto tu labor bajo los pasos, indiscutiblemente un muy buen costalero a mi parecer, incluso un buen cofrade, personalidad toda... al contrario de lo que crees, me gusta tu forma de pensar, y por ser un "loco" costalero (no te ofendas, yo también así me considero), te admiro por una cosa, a mi modo de ver imprescindible... ojalá todos queramos este arte tanto como te apasiona a ti.

Y seguí tras tus pistas, Caridad, para toparme contigo en la portada lateral de San Matías, allí Renacentista, erguida desde 1535 según diseño del genio Diego Siloe, tallada en piedra de Elvira por Vicente Fernández y con la obra escultórica de José de Luque.
Gracias a todas y cada una de las hermanas (87 mujeres) que formaron parte de la
El primer Capataz que tuvo esta corporación se llamaba Enrique, el cual no llegó a procesionar en la Estación de Penitencia por fallecimiento; D. Rafael Dumont, que en principio entraba como contraguía, acabaría siendo el primer capataz del paso de palio de María Santísima con mujeres debajo del mismo, acompañado de D. Antonio Cruz como segundo.

Junto a este idílico lugar, de choperas y cultivos, de naturaleza y remanso, se alzaban algunas casonas con huerto y corral. Una de ellas, desde siempre, se le conocía como la "Huerta de la Ermita". Y no desde luego porque en su terreno se levantara una pequeña capilla. Pero cuantos vecinos (pocas familias, a fin de cuentas) tenía este huerto y su casa, no dudaron nunca en llamar así al sitio. Jamás se preguntaron el por qué; de lo que estaban seguros, es que la casa y la huerta de la "Señora Dolores", era 



Las niñas de esta cuadrilla tienen fuerzas para reir bajo la trabajadera incluso después de largas chicotás de ensayo una vez arriado el paso, y tampoco quieren dejar de hacerlo fuera de ella porque el significado de todo esto, es evidente para nosotras. Son fotografías que reflejan el cansancio, la bien estar entre amigas, y el principio fundamental de cualquier cuadrilla, que bajo mi humilde punto de vista es el de "Hacer Hermandad".


