martes, 24 de noviembre de 2009

BENDITA ENTRE TODAS LAS MUJERES

Afortunadamente la historia que se escribe en Granada acerca de la Semana Santa y la incorporación de la mujer costalera, muestra las dificultades sufridas en combinación con las costumbres y tradiciones sociales.

Nadie duda de las diferencias fisiológicas (fuerza, resistencia, etc...) entre hombres y mujeres, de igual modo alguien dijo acertadamente "Si la religión, no ha sido hecha para las mujeres, la mujer, sí parece hecha para la religión" (No hay más que ver el porcentajes de fieles de cada sexo que asisten a las iglesias)


En esta ciudad, somos cada vez más, las mujeres que mostramos un claro interés por manifestar nuestra vocación debajo de los pasos, como tanto y tantos hombres procesionan en el lugar que desean. En mi caso incluso he tenido la suerte de aportar mi granito de arena en ciudades como Sevilla, con el objeto de que la mujer pueda desarrollar este papel. Pero no se trata de pelear por las cosas evidentes y diferencias palpables de cada sexo, sino por saber respetar la opción de participar en la estación de penitencia como a cada cual le plazca.


He de reconocer que la mujer, ha sido suplente en todo momento, que entró por la puerta de atrás y aún lo sigue haciendo como ausencia del género masculino, que es la última opción de la mayoría, por no decir todos, los capataces de esta ciudad, pero al mismo tiempo hemos sabido crearnos un espacio por pequeño que sea, demostrando la responsabilidad que conlleva portar a la Madre de Dios (La Mujer de las Mujeres). Cogida de la mano, de un buen aprendizaje que supone (hablo en el caso de la Virgen que porto, María Santísima de la Caridad) muchos años de esfuerzo, de la lucha por el merecimiento de un lugar privilegiado, de la capacidad de sufrimiento debajo del paso, etc.. hasta lograr el reconocimiento de que la mujer no sólo es capaz de portar un paso dignamente sino que esteticamente luzca del mismo modo que otros pasos mecidos por hombres.


Mi experiencia personal me ha enseñado que lo mejor es demostrar con hechos, si somos o no capaces y no debatirnos en duelo por el hecho de tener menos fuerza física o más o menos resistencia. Mi realidad es que todos los Martes Santos procesiono debajo de María Santísima de la Caridad y que pongo todas mis cualidades físicas, devocionales, afectivas y religiosas que poseo, que parecen ser suficientes junto con las de más de un centenar que comparten trabajadera con una servidora.


Ella, es la mujer por excelencia, y así lo ha querido.


Todo esto, es para reflejar que todo sufrimiento tiene recompensa, que los inicios no son fáciles, pero que si creemos en lo que hacemos estoy segura de que estará bien hecho. Ánimo a todas las costaleras que inician su andadura cofrade debajo de la grandiosa talla de la Virgen del Amor y del Trabajo. La cuadrilla como se dijo el pasado viernes ya esta formada, Señoras que se forma una nueva cuadrilla de mujeres costaleras es una realidad, ya sólo falta creérselo y demostrar que con trabajo y amor es todo mása fácil y la advocación que vamos a portar sabe mucho de ello.Desde este blog, daros mi apoyo moral y físico, y en lo que esté en mi mano y pueda ofreceros, sabed que en todo momento arrimaré el hombro, por ella y por vosotras...

Yo lo pronuncio mucho debajo de La Caridad, la fé no pesa, si creemos en ella...

7 comentarios:

El sobrino dijo...

Soy costalero y respeto las decisiones de las hermandades aunque no comparto la gran mayoria, este caso es uno de ellos. Respeto a la mujer cofrade y sobre todo a la figura de la mujer en cuanto a la insercion en las cofradias, pero creo que como bien dices antes no es lo mismo, ¿acaso yo me pongo una mantilla y me paseo por ay???
Si poca gente atraia esa hermandad, aora ya.....

Nélida Prieto Fernandez dijo...

Muy buenas ¿sobrino?, me gustaría en primer lugar dirigirme a usted por el nombre y el apellido más que por apelativo, por el hecho de darle más juicio a su comentario. De todos modos responderle que en mi opinión, no es usted tan respetuoso cuando dice, que el hecho de que porten mujeres el paso de palio puede atraer a menos gente. Por otro lado decirle que ciertamente y de momento no hay mantillas hombres, pero si es verdad que hay varones que salen en filas en lugar de con peina, con capillo, vestidos de acólitos, incensarios, etc... sinceramente no pienso que a ninguno le apetezca pasa frío, colocarse una falda y un tacón de aguja y sufrir de la manera que lo hacen tan osadas mantillas, pero aún así si es agrado de aguien el salir de camarera es tan sencillo como proponerlo, quizás despues de algo menos de tiempo que el que a nosotras nos costó procesiona como él ha elegido.

Un fuerte abrazo

David R.Jiménez-Muriel dijo...

Siempre he sido partidario de darle a todos las mismas oportunidades pero no a costa de quitárselos a otros... Habrá que ver qué opinión le merece al costalero, a los diez costaleros, o al número que sea, que durante años y hasta 2009 han ido bajo esta dolorosa y ya no.

Por esa regla de tres, conozco unos pocos hermanos (varones)que les gustaría sacar el palio de Caridad. Tendrán derecho, ¿no? Entonces hay que cambiar el argumento y decir que muy pocos, o más bien nadie, quiere meterse debajo de este palio y se ha echado mano a la mujer... Me parece de todas, un paso atrás para vosotras. Una vez más a sacar las castañas del fuego y luego... Cada cual que defienda lo que quiera.

Ah, fe, no lleva tilde.

Nélida Prieto Fernandez dijo...

Buenas tardes David, me alegra tener lectores con la capacidad que usted posee, es todo un honor, créeme.

Aunque compartimos muchas cosas en esta bendita tradición, me gustaría aclarar ciertos aspectos que se confunden, probablemente porque no me haya explicado del todo bien.

En ningún caso se está restando oportunidades a nadie, porque el Paso, si Dios quiere, lo portarán dos cuadrillas, una de mujeres y otra de hombres, en este caso nadie queda fuera, al menos la información que se nos ha dado. Del mismo modo si se sucediera el caso hipotético que comentas del palio de María Santísima de la Caridad y se lograra formar una cuadrilla de hombres para ello, no se les podría negar que lo hicieran, aunque a decir verdad, lo veo difícil porque por suerte o desgracia a día de hoy, la talla que le precede en su procesionar requiere de un gran número de costaleros fieles a su devoción e incondicionales de La Lanzada, que me constan no cambarían por nada.

Sabes que opino igual que tú, que esto ha sucedido por el motivo que expones y que así mismo escribo yo. Probablemente es sacar las castañas del fuego, y en esta época es un fruto típico navideño del que disfrutamos los granadinos más añejos, pero probablemente para muchas, sea la oportunidad más clara para portar a la Virgen a la que tantas y tantas veces a rezado, y sí, yo entré igualmente por la puerta de atrás pero lo que he forjado bajo el paso de esta bendita Madre, lo que he sentido bajo esos oscuros faldones, y lo que me han regalado esas trabajaderas, será por siempre para mí, inolvidable.

Ciertamente, fe no lleva tilde, tengo la mala costumbre de no pasar el corrector antes de publicar, pero ya sabes de mi proselitismo... Ni nadie es perfecto, ni todos tenemos mamás (con todo el Cariño hacia María Jimenez Muriel) que sean catedráticas de lengua y literatura.

Un fuerte abrazo.

David R.Jiménez-Muriel dijo...

Pues puestos a seguir con el precioso universo de la semántica, morfología y otras cuestiones de nuestra Lengua, no olvides la h del "ha rezado". Que yo tampoco paso correctores, se presupone, simplemente...

Ah, y te dejo que me tutees. Sencillo que es uno.

Nélida Prieto Fernandez dijo...

Bueno chico, pues nada, que tengo corrector ortográfico personal, ya lo quisieran muchos blogs,muchas gracias y un besazo enorme.

Anónimo dijo...

Soy hermana de la Cofradía desde mi nacimiento.
Por este motivo y por escuchar noticias de la misma y comprobar, también en reuniones, este movimiento de "costaleras" para nuestra Madre me interesa todo lo que aparece en cualquier medio (incluída Internet) sobre mi Cofradía.
Explicado este asunto, paso a realizar una reflexión.

Mientras el Señor me de fuerzas yo seguiré con mi cirio en filas (alejada de mi Madre por querer ir con capillo) porque entiendo que es mi posición en el cortejo de mi Hermandad.
Ni antes envidié a los hombres por portarla ni ahora a las mujeres por no apoyar esta iniciativa.
Lo único claro que tengo es que debería eliminarse la demagogia sobre esta cuestión: el argumento de "probablemente para muchas, sea la oportunidad más clara para portar a la Virgen a la que tantas y tantas veces a rezado" es totalmente falso; ¿rezarle? a la Virgen, claro que sí. A la Titular de la Cofradía, bajo la advocación de Amor y Trabajo, ciertamente falso en una amplísima mayoría de las que estuvimos en la reunión y de las que vengan.
Que se tenga en "consideración" a mi Virgen porque la viste fulanito, diseña el palio menganito y otras cuestiones... no implican tenerle DEVOCIÓN.
Por tanto, defiendan su posicionamiento sin hipocresía y sin "vender la moto" de la devoción, al menos, por higiene mental de cuantos leemos.

Atentamente, Carmen Conde.